REAGRUPACIÓN FAMILIAR (I): ¿A QUIÉN PUEDO REAGRUPAR?

La reagrupación familiar está sin duda en el top ten de las consultas realizadas en materia de extranjería. ¿A qué familiares puedo reagrupar? ¿Qué condiciones se deben cumplir para solicitar una reagrupación? Son algunas de las múltiples dudas que surgen entorno al tema. En el presente y siguiente artículo despejaremos algunos de esos interrogantes.

La figura de la reagrupación familiar está regulada en el Capítulo II del Título I de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de noviembre, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social (LOEX) y en el Capítulo II del Título IV de su Reglamento.

Como consecuencia del reconocimiento del derecho a la vida en familia y a la intimidad familiar de los ciudadanos extranjeros residentes en España, el artículo 16.2 de la LOEX prevé la posibilidad de su ejercicio a través de la figura de la reagrupación familiar. Sin embargo, dicho derecho no es ilimitado y una de sus restricciones más importantes viene referida a los familiares reagrupables.

¿a qué familiares se puede reagrupar?

Para empezar, debemos tener presente que la normativa es muy clara a la hora de delimitar qué familiares pueden ser reagrupados por el ciudadano extranjero. Así, como familiares reagrupables encontramos:

  • El cónyuge del reagrupante, siempre que el matrimonio no se encuentre separado de hecho o de derecho. 
Sin perjuicio de que la Ley del país de orgien del reagrupante permita contraer matrimonio con más de un persona, sólo podrá reagruparse a un sólo cónyuge. De la misma manera, si el reagrupante se encuentra casado en segundas o posteriores nupcias, únicamente podrá reagrupar al nuevo cónyuge y deberá acreditar que se encuentra divorciado o que se ha declarado judicialmente la nulidad de su/s anterior/es matrimonio/s.
 
También podrá ser reagrupada la pareja de hecho del extranjero residente, siempre que su relación esté debidamente acreditada y reúna los requisitos necesarios para producir efectos en España. En consecuencia, la relación deberá estar inscrita en un registro público o, en su defecto, de no constar inscrita, será necesario probar la vigencia de la relación no registrada, que, en cualquier caso, deberá existir con anterioridad al inicio de la residencia del reagrupante en España.
  • Los hijos del reagrupante y los de su cónyuge o pareja de hecho, siempre que sean menores de dieciocho años en el momento de la solicitud de reagrupación o personas discapacitadas que no sean obejtivamente capaces de proveer sus necesidades por razón de su estado de salud.
Cuando se trate de hijos de uno sólo de los cónyuges o de los miembros de la pareja, deberá probarse que éste ejerce en solitario la patria potestad o que le ha sido otorgada la custodia exclusiva y los hijos están efectivamente a su cargo. En  caso de ser hijos adoptivos, igualmente será necesario demostrar que la resolución que acordó la adopción reúne los elementos necesarios para producir efecto en España.
  • Aquellas personas sobre las que el reagrupante ejerza la respresentación legal, siempre que sean menores de dieciocho años en el momento de la solicitud o tengan una discapacidad y no sean objetivamente capaces de proveer sus propias necesidades debido a su estado de salud.
  • Los ascendientes en primer grado (padres) del reagrupante y de su cónyuge o pareja de hecho cuando estén a su cargo, sean mayores de sesenta y cinco años y concurran razones que justifiquen la necesidad de autorizar su residencia en España. No obstante,  cuando exsitan razones de carácter humanitario, podrá reagruparse de forma excepcional a los ascendientes menores de sesenta y cinco años que reúnan el resto de requisitos señalados.

Por razones humanitarias debe entenderse, entre otros casos, cuando el ascendiente conviviera con el reagrupante en el país de origen en el momento en el que éste obtuvo la autorización de residencia; cuando el ascendiente sea incapaz y su tutela haya sido ortogada al reagrupante o su cónyuge o pareja reagrupada; o cuando el ascendiente no se objetivamente capaz de proveer sus propias necesidades.

Se eximirá también del requisito de la edad cuando el ascendiente del reagrupante o de su cónyuge o pareja, sea cónyuge o pareja del otro ascendiente y este último sea mayor de sesenta y cinco años. En este caso, la aplicación de dicha excepción quedará condicionada a que la autorización del ascendiente mayor de sesenta y cinco años sea concedida.

Por tanto, la vía de la reagrupación familiar no permite traer a cualquier familiar, sino sólo a los que se acaba de citar y que son los mencionados en la LOEX y su Reglamento.

Si Usted quiere ser asesorado sobre este u otro extremo en materia de extranjería, no dude en contactar con Kira Rompao Sánchez- Abogados, sin compromiso alguno.