ARRAIGO SOCIAL Y ANTECEDENTES

El arraigo social constituye, junto a las solicitudes de expedición de Tarjeta de Familiar de Ciudadano de la Unión, uno de los medios más populares para acceder a la titularidad de una autorización de residencia y trabajo en España, por ser la vía ordinaria empleada por la mayoría de los ciudadanos extranjeros que ya se encuentran en territorio español. 

Ante las numerosas consultas que nuestros clientes nos plantean constantemente, desde Kira Rompao Sánchez - Abogados hemos creído oportuno tratar brevemente uno de los escollos que con más asiduidad se suele plantear en este tipo de solicitudes: la tenencia de antecedentes policiales y/o penales.

¿pueden denegarme el arraigo SOCIAL si tengo antecedentes penales?

Para ser titular de una autorización por vía del arraigo social es necesario carecer de antecedentes penales, tanto en España como en el país de origen del solicitante o en el país o países en los que haya residido en los últimos cinco años.

Por tanto, cuando hablamos de arraigo social el Reglamento de Extranjería es tajante: aquellos ciudadanos extranjeros que cuenten con antecedentes penales en los términos explicados en el párrafo anterior, no podrán acceder a una autorización de residencia temporal por circunstancias excepcionales, en su modalidad de arraigo social.

De esta manera, antes de presentar su solicitud el peticionario deberá cerciorarse de que carece de antecedentes penales y, en su caso, cancelar los que tuviera vigentes.

¿y qué sucede si tengo antecedentes policiales?

Cuestión distinta es la constancia de meras reseñas o diligencias policiales.

Lamentablemente, es criterio habitual de algunas Oficinas de Extranjeros desestimar, automática y sistemáticamente, las solicitudes de autorización de residencia por arraigo social en los expedientes en los que se haya emitido un informe policial desfavorable, escudándose en la vinculatoriedad para la Administración de este tipo de dictamen, aún cuando a través del mismo únicamente se constate la existencia de una simple detención policial y pese a no haberse verificado si la misma ha desembocado en una condena o procedimiento judicial. 

Es más, en ocasiones sucede, incluso, que aun cuando se acredite por parte del peticionario que la actuación policial no ha derivado en condena y, con ello, la inexistencia de antecedentes penales al momento de la solicitud, ésta se deniega igualmente.

Pese a lo anterior, es necesario dejar claro que dicha postura es totalmente contraria al tenor de la Ley y la jurisprudencia más autorizada. Nuestros tribunales han declarado hasta la saciedad que la Administración no puede negarse a conceder una autorización de estancia/residencia, formulada al amparo de la lesgilación de extranjería, bajo el pretexto de la pretendida vinculatoriedad de un informe policial desfavorable, que base sus conclusiones en la mera constancia de diligencias policiales. Con mayor razón si no se ha determinado si la actuación policial derivó en diligencias judiciales y/o en una condena. Lo contrario, además de contravenir la normativa de extranjería, vulneraría de plano el derecho fundamental de todo ciudadano a la presunción de inocencia.

En consecuencia, sin condena no cabe desestimar la solicitud de arraigo social por la simple constancia de reseñas policiales, no siendo procedente confundir o asimilar el concepto de antecedentes policiales al de antecedentes penales.   

No obstante, al igual que sucede con los antecedentes penales, el ciudadano extranjero que prentenda acceder a cualquier tipo de autorización debería cancelar previamente las reseñas policiales por detenciones que pudiera tener en vigor, para lo cual es altamente recomendable que, con anterioridad a realizar ningún tipo de trámite -ya sea ante la Oficina de Extranjeros, ya sea ante la Autoridad Policial-, contacte con un/a abogado/a que le informe de la mejor forma de llevarlo a cabo.

Si Usted quiere ser asesorado sobre este u otro extremo en materia de extranjería o de cancelación de antecedentes policiales y/o penales, no dude en contactar con nosotros, sin compromiso alguno.