¿SE PUEDE ADOPTAR A UNA PERSONA MAYOR DE EDAD?

Cuando hablamos de adopción siempre nos viene a la mente una única posibilidad: la adopción de un menor de edad. Por puro desconocimiento, casi nadie se plantea si existe o no la posibilidad de adoptar a una persona mayor de edad. Sin embargo, existe. A lo largo del presente artículo hablaremos brevemente sobre la adopción de personas mayores de edad.

Existen multitud de razones -afectivas, hereditarias, etc.- que pueden llevar a una persona a decidirse a adoptar a un adulto. En respuesta a esa necesidad, nuestro Código Civil -artículos 175 y siguientes- regula la figura de la adopción de personas mayores edad junto a la de menores no emancipados. 

De este modo, si bien como regla general se establece que únicamente podrán ser adoptados los menores de edad no emancipados, no obstante, excepcionalmente se autoriza la adopción tanto de personas mayores de edad como de menores de edad emancipados, bajo unas determinadas premisas.

En consecuencia, nuestra legislación permite que una persona que haya alcanzado la mayoría de edad pueda ser adoptada por otra, siempre que se den una serie de condiciones.

La principal de todas ellas es acreditar que ha existido inmediatamente antes de la emancipación una situáción de acogimiento con los futuros adoptantes o de convivencia estable con ellos de, al menos, un año.

Lo anterior tiene su razón de ser en que la adopción no viene más que a constituir jurídicamente una relación de filiación que ya se venía produciendo en la realidad con la plena integración familiar, con la convivencia con el adoptante, quien durante la situación de minoría de edad de la persona que desea adoptar -adoptando- ha venido ejerciendo como si de un progenitor se tratara, creándose así un vínculo familiar, emocional y relacional que se ha prolongado más allá de la mayoría de edad del adoptando, aún cuando haya dejado de convivir con el adoptante tras alcanzar los 18 años (AAP de Barcelona de 14/11/2011).

Al igual que sucede en la adopción de menores no emancipados, el adoptante habrá de tener, como mínimo, 16 años más que el adoptado. 

La solicitud de adopción deberá ser presentada por el/los adoptante/s ante el Juzgado competente. Con carácter previo a que resuelva sobre la petición, el/los adoptante/s y el adoptando deberán prestar su consentimiento a la adopción en presencia del Juez. Asimismo, en caso de vivir y ser conocidos, se les dará audiencia a los padres biológicos del adoptando, si bien al mero objeto de ser oídos y sin que sea necesario su asentimiento. Tras ello y la práctica del resto de diligencias y trámites pertienentes, el/la Juez resolverá lo que estime procedente, autorizando o no la adopción. 

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