CONDENA POR DELITO Y EXPULSIÓN: LA EXPULSIÓN PENAL (II)

Continuamos la serie de artículos iniciada con la entrada anterior, en la que analizamos brevemente las repercusiones que puede tener para los ciudadanos extranjeros la condena por la comisión de un delito en España. Al igual que hiciéramos en el artículo precedente -ver Condena por Delito y Expulsión: La Expulsión Penal (I)-, en el presente post iremos desgranando las principales modificaciones operadas por la reciente reforma del Código Penal en la figura de la expulsión penal.

A título de resumen, hemos visto ya que, al contrario de lo que sucedía antes de la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, el nuevo texto del art. 89 del Código Penal permite expulsar en vía penal a cualquier ciudadano extranjero, sin importar su situación administrativa, esto es, si está en España de forma regular o irregular, que haya sido previamente condenado a una pena de prisión superior a un año, salvo que dicha medida se revele desproporcionada en atención a las circunstancias del hecho y del arraigo del reo extranjero.

¿TENGO QUE CUMPLIR LA PENA DE PRISIÓN SI ME EXPULSAN?

Hasta aquí podría pensarse que existen, por tanto, dos posibilidades: o bien el ciudadano extranjero es expulsado y no tiene que cumplir la pena de prisión originariamente impuesta, o bien no lo es y debe cumplir la pena de prisión en España en toda su extensión o, en su caso, acceder al beneficio de la suspensión previsto en los arts. 80 y siguientes del Código Penal.

Sin embargo, la situación no es tan sencilla. Puede darse el caso de que el reo deba cumplir gran parte o toda la pena de prisión en España y ser expulsado con posterioridad -nos ocuparemos de ese tema en otro artículo-.

¿QUÉ CONSECUENCIAS ACCESORIAS CONLLEVA LA EXPULSIÓN?

La sustitución de la pena por la expulsión del territorio nacional lleva aparejada siempre la imposición de un período de prohibición de entrada a España, que puede ir de cinco a diez años (art. 89.5 del Código Penal), así como el archivo de cualquier procedimiento administrativo en trámite, que tenga por objeto la autorización para residir o trabajar en territorio español (art. 89.6 del Código Penal).

En caso de quebrantarse la prohibición de entrada, el ciudadano extranjero expulsado deberá cumplir la pena de prisión sustituída, salvo que, excepcionalmente, el Juez reduzca su duración en atención a las circunstancias concurrentes. Si fuera sorprendido en la frontera será expulsado directamente, comenzando a computarse nuevamente el período de prohibición en su integridad.

Además, en el supuesto de no estar en situación de privación de libertad, el reo extranjero sobre el que pese la expulsión puede ser internado por orden judicial en un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE), a la espera de que la medida se materialice.

¿QUÉ SUCEDE SI LA EXPULSIÓN FINALMENTE NO SE PUEDE EJECUTAR?

Una vez acordada la expulsión, si ésta no puede llevarse a cabo, procederá el cumplimiento de la pena de prisión originariamente impuesta o del período de condena pendiente o, en su caso, la suspensión de la ejecución de la misma.

Si Usted desea ser asesorado sobre éste u otro extremo en materia de extranjería o penal, no dude en ponerse en contacto con Kira Rompao Sánchez - Abogados, sin compromiso alguno.


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